Elegía IV ( José Angel Buesa )

diciembre 8, 2009 at 6:04 pm (Elegías, JoséAngelBuesa)

Me llegas en la brisa y en la espuma
tú, la perdida para siempre…
Tú, la que ennoblecías el sabor del recuerdo,
que ahora llegas más casta y más ausente…

Me llegas en el viento que huele a lejanía,
me llegas en la sal que sabe a muerte
tú, sombra arrinconada en un desierto;
tú, la perdida para siempre….

Ya no sé por qué sordo camino de la ausencia
bajo que estrellas moribundas vienes,
con los pies inseguros llenos de polvo y de rocío
tú, la perdida para siempre…

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Elegía Lamentable (José Angel Buesa)

noviembre 9, 2008 at 9:18 pm (Elegías, JoséAngelBuesa)

(Buesa, como siempre, llegando hasta lo más hondo de nosotros. Que poema tan bello este.)

elegia-lamentableDesde este mismo instante seremos dos extraños
por estos pocos días, quién sabe cuántos años…
Yo seré en tu recuerdo como un libro prohibido
uno de esos que nadie confiesa haber leído.
Y así mañana, al vernos en la calle, al acaso,
tú bajarás los ojos y apretarás el paso,
y yo, discretamente, me cambiaré de acera,
o encenderé un cigarro, como si no te viera…

                         II

Seremos dos extraños desde este mismo instante
y pasarán los meses, y tendrás otro amante:
y como eres bonita, sentimental y fiel,
quizás, andando el tiempo, te casarás con él.
Y ya, más que un esposo será como un amigo,
aunque nunca le cuentes que has soñado conmigo,
y aunque, tras tu sonrisa, de mujer satisfecha,
se te empañen los ojos, al llegar una fecha.

                         III

Acaso, cuando llueva, recordarás un día
en que estuvimos juntos y en que también llovía.
Y quizás no te pongas, nunca más, aquel traje
de terciopelo verde, con adornos de encaje.
O harás un gesto mío, tal vez sin darte cuenta,
cuando dobles tu almohada con mano soñolienta.
Y domingo a domingo cuando vayas a misa,
de tu casa a la iglesia, perderás tu sonrisa.

                        IV

¿Qué más puedo decirte? Serás la esposa honesta
que abanica al marido cuando ronca su siesta:
y tras fregar los platos y destender las camas,
te pasarás las noches sacando crucigramas…
Y así, años y años, hasta que, finalmente,
te morirás un día, como toda la gente.
Y voces que aún no existen sollozarán tu nombre,
y cerrarán tus ojos los hijos de otro hombre.

                         V

No me importa quién pase después por un sendero,
si me queda el orgullo de haber sido el primero.
Y el vaso que embriagara mi ilusión o mi hastío,
aunque esté en otra mano, seguirá siendo mío.
Por eso puedes irte, mi pobre soñadora,
pues si el reloj se para, no detiene la hora,
y tú serás la misma de las noches aquellas,
aunque cierres los ojos para no ver las estrellas….

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Elegía Para Ti y Para Mí (José Angel Buesa)

octubre 27, 2008 at 11:21 pm (Elegías, JoséAngelBuesa)

(De este poema sólo me queda decir que es, quizás, el más profundo de Buesa. Es imposible leerlo sin sentirlo. No hay cómo describir este poema.)

Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y tú te irás borrando lentamente en mi sueño.
Un año y otro año caerán como hojas secas
de las ramas del árbol milenario del tiempo,
y tu sonrisa, llena de claridad de aurora,
se alejará en la sombra creciente del recuerdo.

                              II

Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y quizás, poco a poco, dejaré de hacer versos,
bajo el vulgar agobio de la rutina diaria,
de las desilusiones y los aburrimientos.
Tú, que nunca soñaste más que cosas posibles,
dejarás, poco a poco, de mirarte al espejo.

                             III

Acaso nos veremos un día, casualmente,
al cruzar una calle, y nos saludaremos.
Yo pensaré quizás: “Que linda es todavía”
Tú quizás pensarás: “Se está poniendo viejo”
Tú irás sola o con otro. Yo iré solo o con otra.
O tú irás con un hijo que debiera ser nuestro.

                              IV

Y seguirá muriendo la vida, año tras año,
igual que un río oscuro que corre hacia el silencio.
Un amigo, algún día, me dirá que te ha visto,
o una canción de entonces me traerá tu recuerdo.
Y en estas noches tristes de quietud y de estrellas,
pensaré en ti un instante, pero cada vez menos…

                              V

Y pasará la vida. Yo seguiré soñando;
pero ya no habrá un nombre de mujer en mi sueño.
Ya yo te habré olvidado definitivamente
y sobre mis rodillas retozarán mis nietos.
(Quizás, para entonces, al cruzar una calle,
nos vimos frente a frente, ya sin reconocernos.)

                              VI

Y una tarde de sol me cubrirán de tierra,
las manos para siempre cruzadas sobre el pecho.
Tú, con los ojos tristes y los cabellos blancos,
te pasarás las horas bostezando y tejiendo.
Y cada primavera renacerán las rosas,
aunque ya tú estés vieja, y aunque yo me haya muerto.

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Elegía Para Entonces (José Angel Buesa)

octubre 23, 2008 at 6:17 am (Elegías, JoséAngelBuesa)

(Amé este poema desde la primera vez que lo leí )

Entonces, todavía tu voz me sabrá a luego.
Y todavía y luego y siempre serás otra
más allá de ti misma, inaccesiblemente…
Y siendo tú el mar íntegro, te buscaré en la ola.

Entonces, en tus ojos flotará todavía
aquella vaga música que rimé con las rosas.
Y todavía entonces saldré a escuchar tus ecos
a las distancias húmedas de palabras redondas.

Entonces, todavía te esperaré…En ti misma
esperaré el retorno lírico de tu otra.
Y aromaré la brisa del bosque con tu nombre
y en la arena del páramo sembraré mi voz ronca…

Y la flor, y la piedra, y el árbol, y el sendero,
y la raíz, y el ala, y la luz, y la onda
me dirán que te vieron pasar como un perfume
envuelta en una trémula túnica de palomas…

Y la rosa, y la brisa, y la fuente, y el astro,
y el pájaro, y el musgo, y la nube, y la fronda
me dirán que pasaste cubierta de rocío
entre un emocionado vaivén de mariposas!

Y en lo hondo de tus besos habrá un temblor de ausencia,
y besaré en el polvo la huella de tus corzas;
fatigaré el oráculo del pétalo sonoro
y beberé el narcótico del pétalo sin sombra.

Y entonces, todavía tu voz me sabrá a nunca,
y todavía y siempre esperaré a tu otra
más allá de ti misma, inaccesiblemente…
Y, siendo tú el sol íntegro, te buscaré en la aurora !

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Elegía Nocturna (José Angel Buesa)

octubre 19, 2008 at 5:58 pm (Elegías, JoséAngelBuesa)

Quién nos hubiera dicho….Que todo acabaría
como acaba en la sombra la claridad del día.

Fuiste como la lluvia cayendo sobre un río
para que fuera tuyo…todo lo que era mío.

Fuiste como una lámpara que se encendió en mi vida,
yo la soplé de pronto….Pero siguió encendida.

Fuiste un río ilusorio cantando en un desierto
y floreció la arena como si fuera cierto.

Mi amor fue una gaviota que construyó su nido
en lo alto de un mástil…Ahora el buque se ha ido.

Ahora me envuelve un hosco silencio de campana
donde sólo resuena tu campana lejana.

Y como un surco amargo…Que se negara al trigo
ahora mi alma no sueña…Por no soñar contigo.

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